lunes, 8 de diciembre de 2025

Amin Maalouf: “Atravesamos una regresión del universalismo y la democracia”

El autor franco-libanés, después de recibir el Premio FIL en la inauguración de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2025 envió un llamado a la vigilancia “ante los riesgos que supone la aceleración tecnológica”




 “Cuando la sociedad pasa de la dictadura a la democracia, nunca se puede estar completamente seguro de que no volveremos algún día a la dictadura”.
“Atravesamos una época desconcertante, incluso a veces aterradora, pero es también la más fascinante que la humanidad haya vivido desde los albores de la historia. Es por ello que quiero invitarlos hoy a estar como yo, al mismo tiempo inquietos y maravillados… sí, las dos emociones a la vez, por más contradictoria que parezcan”.

Esto dijo el escritor franco-libanés Amin Maalouf, quien este sábado recibió el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2025, uno de los reconocimientos de mayor prestigio de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara cuya edición 39 fue inaugurada la tarde de este sábado en la tradicional Expo Guadalajara, en la capital jalisciense.

Después de recibir sendo reconocimiento de manos de la rectora de la Universidad de Guadalajara, Karla Planter Pérez, el autor de obras como la novela “León al africano” (1986) y el ensayo “Las cruzadas vistas por lo árabes” (1983), razonó:
 
“Lo que me asombra es que nuestra especie ha hecho realidad en las últimas décadas sueños que acariciaba desde hace milenios sin imaginar que algún día se volverían posibles. Si alguien me hubiera dicho cuando era joven que podría tener al alcance de mis dedos, en cualquier momento, todo el conocimiento del universo, que podría conversar, cara a cara, con mis hijos y mis nietos al otro lado del planeta, que podría participar en una conferencia en Milán, en México o en Madrid sin siquiera salir de mi habitación y que todo eso estaría disponible en cualquier momento para miles de millones de contemporáneos, habría pensado que me describirían una utopía mágica en un futuro muy lejano, no en algo que llegaría a cumplirse en mi propia vida”.
 
Asimismo, dijo: “Mi observación del mundo me ha dado durante las últimas décadas innumerables alegrías, pero no me sorprendería si les digo también que me ha generado tristezas y decepciones. Estaba convencido de que la justicia, la libertad, la paz, el conocimiento, la democracia, se extenderían de manera inevitable por todo el planeta, que las naciones establecerían entre ellas relaciones cada vez más amables, respetuosas, cercanas e incluso íntimas. Pensaba que la voz de las grandes organizaciones internacionales sería escuchada, respetada, tomada en cuenta por las grandes naciones y también por las pequeñas.
 
“Por supuesto, creía también que la barbarie de la guerra, esa presencia constante en la historia humana, acabaría volviéndose, poco a poco, inconcebible. Jamás habría imaginado que la guerra regresaría con tanta fuerza al centro de la actualidad, no sólo en mi región de origen (Líbano), sino también en mi patria adoptiva (Francia); que la violencia se haría aún más salvaje, más mortífera que en los tiempos de mi nacimiento hace ya tres cuartos de siglo”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario