La fama de Merlín, el pato en México que conquistó a los aficionados durante el Mundial, cambió para siempre la vida de la familia que lo crió. De vivir y trabajar en un pequeño local en la Ciudad de México, pasaron a tener un nuevo hogar y a soñar con un futuro que antes parecía inalcanzable. La corresponsal Valeria León cuenta su historia.
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